Estos días se viven en Chile los últimos coletazos de la campaña electoral para las elecciones presidenciales, que tendrán lugar el próximo domingo 13 de Diciembre. Aprovechando que lo estoy viviendo de primera mano, voy a contar algunas de las particularidades que me resultan curiosas del sistema chileno, para los que no lo conozcan y les interese.

Escudo de la República de Chile
Estas son las quintas elecciones democráticas en la República de Chile tras el plebiscito de 1988 que supuso el final de la dictadura de Pinochet. Los anteriores presidentes fueron Patricio Aylwin (1990-1994), Eduardo Frei (1994-2000), Ricardo Lagos (2000-2006) y Michelle Bachelet (2006-2010). Desde las reformas de la constitución en 2005 la legislatura dura actualmente 4 años, y actualmente el presidente electo tiene vetada una nueva reelección.
En Chile el voto es obligatorio para aquella gente que esté inscrita en el censo electoral, y dicha inscripción en el censo es voluntaria (aproximadamente 2/3 de la población en edad de votar está inscrita, unos 8 millones y pico de votantes). Esto quiere decir que quien se inscribe en el censo tiene la obligación de votar a perpetuidad salvo que el día de la votación se encuentre a más de 300 km del colegio electoral o enfermo. Ni existe el voto por correo, ni tampoco puede votar el casi millón de chilenos que se encuentran en el extranjero.
Parece que se está trabajando en un proyecto de ley que permita la inscripción automática de los votantes y el voto voluntario, aunque no entra en vigor en estas elecciones. También se está estudiando que los chilenos extranjeros puedan votar, aunque esta reforma de la ley lleva en estudio desde que el presidente Lagos la planteara en el año 2000.
En Chile hay una cantidad razonable de partidos políticos, aunque finalmente se acaban uniendo por afinidad ideológica en conglomerados más grandes que son los que presentan un cadidato a las elecciones, como por ejemplo en Italia. En estas elecciones hay cuatro candidaturas presidenciales que son:

Candidatos a la presidencia de Chile. De izq a derecha y de arriba a abajo: Arrate, Enríquez-Ominami, Piñera y Frei
- Jorge Arrate Mac-Niven. Es el candidato del grupo Juntos Podemos Más, y se presenta por el Partido Comunista. Fue ya dos veces ministro de Estado en los Gobiernos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle por el Partido Socialista al que pertenecía desde 1963. En Enero de 2009 renunció al Partido Socialista para poder presentarse a las elecciones (el candidato oficial del PS era Eduardo Frei), y para ello se afilió al Partido Comunista.
- Marco Enríquez-Ominami, también ex-miembro del Partido Socialista (desde Junio de 2009), se presenta como candidato independiente y es apoyado por la coalición Nueva Mayoría para Chile. Es el candidato más jóven de los que se presentan a la presidencia, con tan sólo 36 años.
- Eduardo Frei Ruiz-Tagle, fue ya presidente de Chile desde 1994 hasta 2000 y es hijo de Eduardo Frei Montalba quien también gobernó Chile desde 1964 y 1970. Pertenece al Partido Demócrata Cristiano y se presenta como candidato de la Concertación de Partidos para la Democracia. La Concertación ha obtenido siempre el poder desde el final de la dictadura de Pinochet. Frei es el candidato al que apoya la actual presidenta Bachelet. Actualmente se ha hablado mucho en los medios sobre el proceso judicial que intenta esclarecer las causas de la muerte de su padre, fuerte opositor pinochetista, quien al parecer fue asesinado por envenenamiento.
- Sebastián Piñera, pertenece al partido Renovación Nacional y se presenta por la recientemente creada (Junio de 2009) Coalición por el Cambio. Ya fue candidato en las antiguas elecciones siendo derrotado por Bachelet. Este empresario de 60 años, listado en la revista Forbes como la persona nº 701 más rica del mundo, posee aproximadamente un cuarto de las acciones LAN Chile, la principal línea aérea chilena, posee el canal de TV Chilevisión y también es accionista de la empresa Blanco y Negro que gestiona la administración del club de Fútbol Colo-Colo.
Curiosamente el Partido Socialista al cual pertenecían Arrate y Enríquez-Ominami apoya en las elecciones al Demócrata Cristiano Frei, razón por la cual ambos candidatos renunciaron al Partido para presentarse igualmente a las elecciones. También me llaman la atención las similitudes de Piñera con Berlusconi (gran empresario, dueño de medios de comunicación y de un club de fútbol importante). A juzgar por el aspecto de las calles de Santiago, se nota que Piñera se debe haber gastado un dineral en propaganda porque su cara o la de los candidatos que apoya para el congreso se veían prácticamente por cualquier calle. Para mi desagrado además recientemente se pudo ver a Piñera en amor y compañía del “Bigotes“.
Parece que esta campaña se está basando mucho en la vida y milagros de los candidatos (como sucede en USA y cada vez más en casi todos los países) y menos en ideologías de partido o programas políticos. Se han oído en los medios manifestaciones tan simplonas como “píldora del día después, Sí” o “matrimonios entre homosexuales, No”… pero por supuesto el discurso político ha tendido a evitar meterse en harina de los verdaderos problemas del país como son la educación, los enormes contrastes sociales entre clases, la sanidad, la calidad del transporte o el desigual desarrollo del país. A veces me resulta complicado entender cómo tras 15 años de gobiernos supuestamente de izquierda, existen tales diferencias y prácticamente todos los servicios públicos están privatizados. Al menos en las webs de los candidatos parece que hay algunas propuestas de gobierno (A E F P), aunque el debate social ha sido casi nulo.

Adolescentes trabajando en un semáforo para los partidos
Otra cosa que me ha llamado bastante la atención durante esta campaña electoral es que he visto infinidad de menores por las calles haciendo propaganda política. No era difícil ver en los semáforos a varios jóvenes (para mí había hasta de unos 13-14 años, obviamente a ninguno les pedí la fecha de nacimiento). Me enteré después de que los partidos políticos les pagan una cantidad diaria por ir a ondear la bandera del candidato de marras en los semáforos o en las avenidas. No tengo ni idea de las condiciones contractuales de estos chicos (ni siquiera si hay un contrato de por medio). Pero parece que esta práctica se lleva haciendo desde tiempo inmemorial y la ley chilena del trabajo permite trabajar a los menores de más de 15 años bajo ciertas condiciones (aunque ya me explayaré en una entrada aparte).
Con respecto a la cuestión de los chilenos en el extranjero, hoy mismo escuché en la radio que la Federación de Asociaciones de Chilenos en España (FECHADES) ha convocado para el día de las elecciones una votación simbólica en varias ciudades españolas, entre ellas en Madrid, donde dicho acto tendrá lugar en la Plaza junto al Museo de arte Reina Sofía. Esta iniciativa también se ha convocado en otras capitales europeas, como Viena, Estocolmo, Amsterdam, París y Roma.
Las encuestas parecen dar la mayoría de los votos a Piñera, quien concentra todos los votos de la derecha, mientras que el voto de izquierdas está más fraccionado entre los diferentes candidatos. Si ninguno de los candidatos obtuviera mayoría absoluta el día 13, entonces se iría a una segunda vuelta el día 11 de enero con los dos candidatos que recauden mayor número de votos. Casi todo parece indicar que este será el escenario más probable y que Piñera y Frei se la jugarán a la segunda vuelta… verémos de momento que pasa el domingo.